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Mejor banda sonora y canción

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Oriente y occidente han encontrado sus puntos de dialogo a través de la música, sonidos de frontera que saltan entre bordes acústicos y tiempos rítmicos distintos se juntan , y cogidos de la mano parecen entrar en una centrífuga en la que la velocidad despide híbridos que guardan misticismo y aires cosmopolitas.

Esos primeros bosquejos de acercamiento que alguna vez hicieron los Beatles, incluyendo cítaras y psicodelia a sus reefs y percusiones rock n’ rolleras, comienzan a cobrar forma y color en obras cinematográficas y las producciones musicales que las acompañan. Bollywood, poco a poco escala el pico Cahuenga, predio en el que las gigantescas letras blancas anuncian que estás en Hollywood, y se traslada con todo su colorido y estética recargada, a la glamurosa capital del celuloide.

Uno de los grandes responsables de poner el Taj Mahal en las colinas de Beverly Hills es A.R Rahman, un compositor y músico hindú que ha sido el encargado de darle un espíritu particular a las películas de su país. Uno de los más taquilleros y solicitados cuando de hacer soundtracks se trata, Rahman ha hecho más de un centenar de bandas sonoras y en la presente edición de los Oscares se codea con grandes compositores como James Newton Howard (Defiance), Danny Elfman (Milk), Alexandre Desplat (El Curioso caso de Benjamin Button) y Thomas Newman (Wall-E), compitiendo en las categorías de Mejor banda sonora y Mejor canción. En la segunda categoría, dos canciones de su autoría están nominadas. Jai Ho y O Saya, ambas presentes en Slumdog Millionarie. La tercera nominación en esta última categoría es para Down to the earth compuesta por Thomas Newman y puesta en la voz de Peter Gabriel.

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Beat boxing, sonidos electrónicos y percusiones hindúes se mezclan en sus composiciones que, eclécticas y muy veloces, le toman el pulso a las escenas creadas por Danny Boyle en la historia de un pobre diablo que se hizo millonario. Con la participación, en canciones como O Saya y Paper Planes, de la rapera británica de ascendencia hindú M.I.A, la banda sonora de Slumdog Millionarie se perfila para Shock como la gran favorita para lograr las preciadas estatuillas en ambas categorías (Mejor banda sonora y Mejor canción).

En Mejor canción, de las dos nominaciones de Rahman, le vamos a dar, como cualquier futbolista diría después de que el técnico lo saca de la banca, un voto de confianza, a O Saya. Una canción explosiva, energética, que pone tanto a la lengua como al beat a hacer giros inesperados entre percusiones y delays electrónicos. Cánticos de templo, stomp y una intervención fuerte de la rapera, que solo quiere disparate y quitarte el dinero, hacen de esta canción un menjurgue sonoro exquisito, digno de inscribir su nombre en la historia de los Oscares.

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